
Las cocinas con isla central se han convertido en el corazón del hogar moderno. No solo aportan un toque estético impresionante, sino que también mejoran la funcionalidad y la interacción en este espacio tan importante. Ya sea para preparar alimentos, comer o simplemente socializar, la isla central ofrece un punto de encuentro versátil y práctico.
Este diseño ha evolucionado mucho en los últimos años, adaptándose a diferentes estilos y necesidades. Desde cocinas pequeñas hasta espacios amplios, la isla central puede ajustarse para maximizar cada centímetro disponible, haciendo que cocinar y convivir sea más cómodo y agradable.
Ventajas de incorporar una isla en la cocina
Incluir una isla en la cocina trae múltiples beneficios. En primer lugar, amplía la superficie de trabajo, algo fundamental para quienes disfrutan cocinar o necesitan espacio extra para preparar varias recetas a la vez. Además, la isla puede funcionar como un área adicional para almacenar utensilios, ingredientes o pequeños electrodomésticos.
Otro punto a favor es que la isla fomenta la interacción social. Permite que varias personas estén en la cocina al mismo tiempo, ya sea ayudando con la preparación o simplemente compartiendo un momento juntos. También puede servir como un lugar informal para comer, ideal para desayunos rápidos o reuniones casuales.
Diseño funcional de islas de cocina
El diseño de la isla debe ser práctico y adaptarse al flujo de trabajo en la cocina. Es importante que no obstaculice el paso ni dificulte el acceso a otras áreas clave como la estufa, el fregadero o el refrigerador. La regla del triángulo de trabajo sigue siendo válida: la isla debe integrarse sin romper esta dinámica.
Además, la forma y distribución de la isla pueden variar según el espacio. Las islas rectangulares son las más comunes, pero también se usan islas en forma de L o con extensiones para crear zonas específicas, como un área de comedor o una barra para desayunos.

Islas con zona de cocción integrada
Una tendencia popular es incorporar la zona de cocción directamente en la isla. Esto permite que quien cocina esté más integrado con el resto de las personas en la cocina o el comedor. Cocinar en la isla facilita la comunicación y hace que la experiencia sea más interactiva.
Sin embargo, es esencial contar con una buena campana extractora para evitar que los olores y humos se dispersen por toda la casa. Además, se debe considerar la instalación eléctrica o de gas con anticipación para asegurar la seguridad y funcionalidad.
Islas con espacio de almacenamiento inferior
El almacenamiento es uno de los aspectos más valorados en las islas de cocina. Incorporar cajones, armarios o estanterías en la parte inferior ayuda a mantener el orden y aprovechar al máximo el espacio. Esto es especialmente útil para guardar ollas, sartenes, utensilios o incluso alimentos no perecederos.
Una isla bien equipada con almacenamiento puede reducir la necesidad de armarios adicionales en la cocina, liberando espacio en las paredes y contribuyendo a un diseño de cocinas más limpio y despejado.
Dimensiones ideales para islas según metros cuadrados
El tamaño de la isla debe estar en proporción con el espacio disponible. En cocinas pequeñas, una isla compacta de aproximadamente 90 cm de ancho por 120 cm de largo puede ser suficiente, siempre que se mantengan al menos 90 cm de espacio libre alrededor para facilitar el movimiento.
En cocinas más amplias, las islas pueden ser mucho más grandes, incluso superar los 2 metros de largo. Esto permite incluir zonas de cocción, fregadero, almacenamiento y áreas para sentarse sin que el espacio se sienta saturado.

Islas con zona de desayuno incorporada
Incorporar una zona de desayuno en la isla es una solución práctica y acogedora. Puede consistir en una barra con taburetes o una superficie extendida que permita sentarse cómodamente. Esto convierte a la isla en un espacio multifuncional, ideal para comidas informales, tareas escolares o charlas matutinas.
Este diseño también ayuda a optimizar el espacio, evitando la necesidad de una mesa adicional en la cocina o el comedor. Además, ofrece un ambiente relajado y accesible para toda la familia.
Materiales recomendados para encimeras de isla
La elección del material para la encimera de la isla es crucial en Studio Drommen, tanto por su estética como por su durabilidad. El granito y el cuarzo son opciones muy populares por su resistencia a rayaduras, calor y manchas. Además, aportan un acabado elegante y sofisticado.
Otras alternativas incluyen la madera maciza, que da calidez y un toque rústico, aunque requiere más mantenimiento, y el acero inoxidable, ideal para cocinas de estilo industrial y muy fácil de limpiar. Cada material tiene sus ventajas, por lo que la elección dependerá del uso y estilo deseado.
Iluminación colgante sobre islas
La iluminación juega un papel fundamental en la funcionalidad y el ambiente de la cocina. Las lámparas colgantes sobre la isla no solo iluminan adecuadamente la superficie de trabajo, sino que también ofrecen un elemento decorativo que puede definir el estilo del espacio.
Es recomendable elegir luces que den una iluminación cálida y uniforme. Las lámparas con regulador de intensidad son ideales para adaptar la luz según la actividad, desde una cena íntima hasta la preparación de alimentos.

Cocinas con doble isla
Para cocinas en Madrid con espacios muy amplios, la doble isla es una opción que ofrece máxima funcionalidad y estilo. Una isla puede destinarse a la preparación y cocción, mientras que la otra se utiliza como zona de comedor o almacenamiento adicional.
Este diseño permite dividir las tareas y crear diferentes ambientes dentro de la misma cocina, ideal para familias numerosas o quienes disfrutan de recibir invitados. Sin embargo, es fundamental planificar bien la distribución para evitar que el espacio se sature y mantener una circulación fluida.













